¿Qué hacer con el pan que ha sobrado de una gran comida familiar?

Sábado. Día soleado, perfecto para una barbacoa. Vienen los hijos y los nietos a comer. Posiblemente os juntéis alrededor de 12 comensales. Más vale que sobre y, precisamente, pan de Horno La Parra no puede faltar para acompañar las carnes a la brasa. Sin embargo, ‘comemos por los ojos’ y nos han sobrado por lo menos dos barras u hogazas de pan.

 

pudin

Hoy os contamos una serie de ideas para poder aprovecharlo (y una de ellas no es hacer torrijas, que ya ha pasado la época), porque nuestras abuelas tienen toda la razón, ‘la comida no se tira’:

  • Pan rallado: para rebozar filetes de pollo, de ternera o incluso para dar forma a suculentas croquetas o albóndigas. Puedes incluso personalizarlo añadiéndole ajo, perejil o cualquier otra especia.
  • Al rico Salmorejo: se acerca la época de las cremas frías y que mejor que aprovechar unos trozos de pan para la mezcla del salmorejo. Muy buena manera de recibir para recibir el calor.
  • Paninis: de jamón y queso, de bacon y champiñones, atún y pimientos, barbacoa… Todos nuestros ingredientes de la pizza valen en estas rebanadas de pan al horno.
  • Picatostes: basta con meter el pan sobrante en el tostador u horno, cortarlo en pequeños trozos y si se desea, freírlos en abundante aceite. Podrán acompañar tanto nuestras cremas y sopas, frías o calientes, como nuestras ensaladas caesar.
  • Migas: ese manjar de pastores que cada cual elabora y acompaña de diferente forma. Pero la base, siempre la misma: una barra u hogaza de pan duro, aceite, ajos, pimientos y panceta.
  • Pudin: no podía faltar una utilidad dulce, como es el caso del pudin, un delicioso postre que suele elaborarse con pan del día anterior mojado en leche, huevos y canela.
Por | 26 de abril de 2016|Alimentación, Recetas, Sin categoría|

Historia y Receta en vídeo de las Torrijas

torrijaEl nombre más común que reciben es el de torrija, pero se puede hacer mención a ellas con el nombre de tostadas o torrejas.
Aunque puedan prepararse durante todo el año y en algunas pastelerías sea muy fácil encontrarlas en cualquier época, son dulces tradicionales de la Cuaresma y Semana Santa. Pero su historia va más allá y encuentra su origen en el siglo XV y con una costumbre que dista mucho de festividad como la que se avecina.
Estos dulces hechos a base de rebanadas de pan duro bañadas en almíbar, leche, vino e incluso ya recubiertas de chocolate, eran cocinadas en un origen para aliviar el dolor de las parturientas al dar a luz. Así, el primer atisbo de ellas en recetas se dio en 1600.
Las rebanadas de pan eran pequeñas y poco a poco fueron adquiriendo otra utilidad; esta vez ya más cercanas a la hostelería. Se servían como aperitivo de una copa de vino.
El salto a convertirse en una tradición española en Cuaresma y Semana Santa no se sabe muy bien por qué se dio, pero puede estar relacionado con la necesidad de aprovechar todo el pan duro que sobraba tras las comidas.
La costumbre inicial es española, pero debido al turismo que recibe este país, debido sobre todo en estas fechas con motivo de las procesiones, ha conseguido traspasar las fronteras y llegar a asentarse en otras versiones como Francia, Portugal y países Latinoamericanos.
Ahora lo importante es hacerse con la receta de las torrijas y no dejar de cocinar (y comer) durante toda esta semana y la que viene.

Texto de Cristina Romero

Un vídeo de la Receta tradicional torrijas de Semana Santa de las monjas Sor Liliana y Sor Beatriz.

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=rOPsxI7u1T0&w=420&h=315]

Por | 25 de marzo de 2015|Recetas, Sin categoría|