Refranes con pan

El pan, como uno de los alimentos estrella de todas las gastronomías, ha estado siempre tan ligado a la historia y a nuestra cultura que lo encontramos en elementos tan cotidianos como numerosos refranes y dichos populares.

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Muchos de ellos los hemos escuchado de nuestros abuelos o aprendido en la escuela. Como hay refranes como panes, vamos a recordar algunos y a explicar su significado:

  • Hemos hecho un pan con unas tortas: realizar una actividad con la que se obtiene mal resultado.
  • A falta de pan, buenas son tortas: aconseja contentarnos con lo que tenemos en el caso de no conseguir lo que queremos.
  • Pan con pan comida de tontos: desaprueba la combinación de elementos semejantes, especialmente en la comida, pues resulta algo monótono.
  • Pan para hoy, hambre para mañana: hace referencia a aspectos que carecen de valor o fundamento.
  • No solo de pan vive el hombre. Recuerda que el ser humano tiene más necesidades, además de las meramente alimenticias.
  • Las penas con pan son menos penas: Afirma que cualquier adversidad es más llevadera y soportable si hay bienes materiales, como el pan.
  • Al pan pan, al vino vino: se dice cuando se habla o se debe hablar con sinceridad, diciendo lo que sea llanamente y sin rodeos.
  • Dame pan y dime tonto: puede emplearse para referirse a quien recibe beneficios sin importarle las críticas, si la recompensa merece la pena.
  • Cuando hay hambre, no hay pan duro: cuando se tiene necesidad, no se pone reparo alguno.
  • Donde pan comes, migas quedan: todo acto que realicemos en la vida va a tener sus consecuencias y efectos.

Y tú, ¿te sabes más refranes con el pan como elemento principal? ¿Cuál es tu favorito o el que más dices? Puedes recordarlos saboreando alguno de nuestros panes de Horno La Parra, donde la tradición más artesana se mezcla con la constante innovación.

Por | 28 de julio de 2016|Alimentación, Salud, Sin categoría|

Picos y regañás, esos pequeños acompañantes

Los hemos visto colmando una suculenta tapa de ensaladilla rusa o acompañando unas rodajas de chorizo y queso mientras tomamos una copa de vino. Son muy apropiados para el picoteo veraniego y tienen en común su textura crujiente. Se trata de los picos y las regañás, esos pequeños acompañantes en diferentes gastronomías, especialmente, la andaluza.

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Los picos son una especie de colines típicos en la cocina andaluza. La regañá es, por su parte, una especie de torta dura y muy fina de pan aplastada (más apropiada, por ejemplo, para untar en ellas diferentes patés), típica también de varios lugares de la Baja Andalucía, cuya textura es similar a la del pico o rosco de pan. Ambos tienen bajo contenido de agua en su interior, por lo que la ausencia de humedad permite que se puedan conservar durante largos períodos de tiempo.

Harina de trigo, agua, levadura y sal son los ingredientes que componen la masa, a la que se le añade una grasa de origen vegetal. Algunas masas pueden tener cierta cantidad de ajo, dándole una variedad de pico o regañá al estilo ajonjolí.

El consumo de picos o regañás contribuye al equilibrio nutricional. Como parte de la Dieta Mediterránea, son considerados alimentos saludables, con un bajo aporte calórico e ideales para tomar a cualquier hora del día.

En Horno La Parra tenemos una amplísima variedad de bolsas de Picos y Regañás , con alrededor de 30 unidades y 80 gramos de peso, elaborados de manera completamente artesanal. Rajis, camperos, integrales, picos gordos, colines, trencitas o rosquillas son algunas de las variedades. Además, al estar elaborados de forma artesanal y no llevar ningún tipo de conservante, su duración en los paquetes es casi indefinida. No obstante, una vez abierto es recomendable meter el contenido en una fiambrera para evitar su deterioro o evitar la aparición de humedad.

 

Por | 17 de julio de 2016|Alimentación, Horno la Parra, Sin categoría|

Miles de años amasando pan: conoce su historia

El pan es el alimento estrella de la dieta mediterránea y su evolución siempre ha ido ligada a la historia de la humanidad, formando una parte indisoluble de la cultura universal de las civilizaciones. Tanto es así, que sus orígenes se remontan a la época del Neolítico. Según datos de la Confederación Española de Organizaciones de Panadería (Ceopan), un antepasado del hombre conocía ya las semillas y cereales, y sabía que, una vez triturados y mezclados con agua, dan lugar a una papilla. Este hombre olvida la papilla en una especie de olla y, al volver, encuentra una torta granulada, seca y aplastada: el primer pan acababa de tomar forma.

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Los egipcios dieron un paso más añadiendo masa ya fermentada a la mezcla primaria de harina, agua y sal. La civilización griega se encargó de perfeccionar las técnicas de panificación, haciendo de las mismas todo un arte. En la época romana se mejoraron los molinos, las máquinas de amasar, los hornos de cocción y la técnica para elaborar un pan de más duración.

En España, es introducido por los celtíberos, siglo III A. C., por lo que ya se conocía cuando llegaron los romanos a la península. Durante la España mozárabe el cultivo de cereales, que no era extenso, era suficiente y por ello el pan era el alimento base de la dieta cotidiana. En cada casa, el ciudadano amasaba el que iba a ser su futuro pan, le ponía una marca que lo distinguiera y lo llevaba a cocer a los hornos públicos, cobrando el panadero una tasa por ello.

Los primeros gremios de artesanos aparecen en el siglo XII, y el pan blanco es considerado un privilegio de las clases sociales más adineradas. Hasta bien entrado el siglo XVIII, y como consecuencia del progreso de las técnicas agrícolas, de panificación y de molido de la harina, así como por los excedentes de trigo, se extendió al resto de la población y a mejor precio. La industria del pan evoluciona tras la Revolución Industrial y, durante los siglos XIX y XX, se introducen nuevas metodologías, técnicas y variedades de composición y conservación del pan.

En Horno La ParraHorno La ParraHorno La Parra combinamos la tradición más artesana y la constante innovación para mantener el sabor más exquisito del pan.

Por | 26 de junio de 2016|Alimentación, Sin categoría|